
Muy al interior de la costa atlántica colombiana, a donde no llegan las cámaras ni los políticos pero sí la violencia y las inundaciones, aún se oyen de fondo los tambores de la cumbia y las voces de las cantoras, un rumor mágico del África en el corazón del Macondo de García Márquez. Bomba Estéreo toma estos murmullos y los amplifica en un picó: un soundsystem caribeño del que también sale champeta y reggae, rock y hip-hop, para dar con un paisaje sonoro delirante que es a la vez fiesta popular y manifestación. Blow Up no es solo un buen disco. Es, ante todo, una voz.
Con un sonido tan explosivo como contagioso, una agrupación colombiana está escribiendo un nuevo capítulo en la historia de la música latina. Boom!
Por Santiago Higuera Otero para LEVEL MAGAZINE
“Cumbia sicodélica”, suele susurrar la otra mitad de Bomba Estéreo cuando se toma el escenario: una samaria única que, como cantante, está a medio camino entre una cantora tradicional –a la Totó La Momposina– y una MC maliciosa: una chica tan frentera como cadenciosa. Su nombre es Li Saumet, y junto a Simón, forma una banda caliente y necesaria que intenta sobrevivir a un boom que, desde este verano, estalló como lo que es. Es decir, como una bomba.
Desde Brasil hasta Japón, pasando incluso por un comercial de McDonald’s, su música está sonando en todas partes. Blow Up, su segundo disco, es un viaje por la costa de Colombia. Y en ácido. Lo suyo, entonces, no es cualquier sonido. Es, como declararía el dúo en varias ocasiones, “un electrovacilón contestatario”.
Todo comenzó en la mente del bogotano Simón Mejía. Durante varios años, muchos sonidos quedaron guardados en su disco duro, hirviendo a fuego lento, antes de materializarse en lo que sería su experimento musical.
No solo se trataba de reinventar la cumbia: se trataba de hacer una nueva música folclórica. Lo que Simón intentaba era algo arriesgado, pero no único en su país. Como él, otros también habían ido a la costa a salpicar las raíces negras con algo de hip-hop, rock, electrónica. Por ahí ya habían caminado con algo de éxito bandas como Sidestepper y caminaban otras como ChoQuibTown.
"Electrocumbia", se le llamaba a esta tendencia. Él, sin embargo, bautizaría a lo suyo de otra forma.
¿Cómo se hicieron Li & Simón?
Li: Primero nos vimos en una fiesta. Antes, yo tenía otro grupo que se llamaba Mr. Gómez y Simón tocaba con AM 770. Era una fiesta del sello Entrecasa (de los Aterciopelados), ahí nos conocimos.
Muchas bandas se demoran un buen tiempo en ser reconocidas. En este momento, ustedes son una de las bandas más populares de Colombia, y tan solo cuentan con tres años de vida…
Simón: Han sido tres años de trabajo fuerte. De esos años para acá Bomba Estéreo se ha vuelto más visible, pero previo a eso hemos estado trabajando con la música, explorando sonidos, entonces todo eso se va sumando. Yo creo que lo más importante de todo son los procesos, más que los “booms”.
El sonido de ustedes es particular. ¿Qué es lo que más les llega de la música folclórica colombiana?
Simón: Yo creo que Li la trae en la sangre, es la música con la que ella creció. Lo nuestro también puede tener música electrónica, reggae o hip hop, pero la esencia de Bomba Estéreo es la música folclórica, la música africana, la música mestiza. Yo creo que, sin eso, Bomba sería otra cosa. En este momento estamos haciendo cumbia, pero detrás de la cumbia vienen mil ritmos que aún no han sido explorados.
En Colombia está la música del pacífico, la música de los indígenas… infinidad de ritmos que siempre van a ser una fuente de inspiración.
¿Qué artistas admiran y podrían mencionar como influencias?
Li: Tenemos unos que son los de siempre, Joe Arroyo por ejemplo, pero van cambiando. Yo creo que cada vez que vamos a un festival o a un concierto nos dejamos influenciar por la música que escuchamos. Han habido grupos que han entrado en nuestros gustos durante todo este proceso, que nos han influenciado y que nos siguen influenciando para el próximo disco, como es el caso de Buraka Som Sistema, que es nuestra banda favorita del momento. Poder ir a verlos cambió un poco nuestra mentalidad. Tienen un show impresionante.
Muchas bandas hacen covers de sus artistas más influyentes. Si ustedes quisieran hacer uno ya, ¿por cuál se irían?
Simón: En Cartagena, alguna vez tocamos Yo me llamo Cumbia, que es una canción tradicional.
Li: Yo pensé en hacer una canción de Kinky, incluso le pedí permiso al manager de ellos contándole que yo tenía un grupo que se llamaba Bomba Estéreo, que si podía cantar el coro de Hasta quemarnos. Él me respondió “Claro, yo tengo los discos de Bomba Estéreo ahí en el carro”, lo cual fue muy chistoso. Otra que se me ha ocurrido es El cantante de Héctor Lavoe, pero La cantante (risas)…
¿Cómo ha sido su entrada al mercado norteamericano?
Simón: Antes del Blow Up ya habíamos sacado nuestro primer disco, Volumen 1, en formato digital en Estados Unidos, entonces ya veníamos haciendo ruidito a nivel de Internet. Luego, el boom real comenzó cuando fuimos al SXSW (el famoso festival South by South West, en marzo) este año. Fue la primera vez que el grupo tocó allá. Nos fue muy bien, nos vio la gente de la disquera, Nacional Records, y ahí decidieron prensar el Blow Up en físico. Hubo mucho ruido con la prensa y la gente estaba muy emocionada con el grupo. Hablaron bastante y todo fue creciendo como bola de nieve. Ya en el LAMC eso ya se disparó.
¿Cuál creen que ha sido su mejor presentación hasta el momento?
Li: Roskilde (en Dinamarca). Fue el primer concierto de nuestra gira grande, la que tuvimos ahora a mitad de año. Es un festival muy importante que este año contó con la presencia de Coldplay, Oasis y muchas otras bandas famosas. Para nosotros fue una locura tocar ahí. Llegamos y no sabíamos si iba a ir gente o no. Luego, cuando salimos, el lugar se empezó a llenar y la respuesta fue increíble, no nos dejaban bajar de la tarima, no lo podíamos creer. Fue nuestro primer concierto de toda la gira, pero fue para mí el más emocionante.
Ahora van para Japón. ¿Qué esperan de su presentación en ese país?
Li: No tengo ni idea, va a ser algo nuevo por explorar. Yo quiero que sea como ir a ver una película que uno no sabe quién dirige, quién va a actuar… nada. Quiero llegar y que sea una sorpresa total. Y es que así ha sido siempre. Es súper bonito llegar y que la gente te sorprenda con su actitud. Solo espero que los japonesitas se pongan a bailar cumbia (risas).
Puede ser algo prematuro por lo reciente de Blow Up, pero, ¿ya han pensado en cómo va a ser el nuevo disco?
Simón: Tenemos la idea de comenzar a hacerlo en enero y febrero del próximo año. Queremos irnos a Barranquilla a hacerlo allá, aprovechando que por esa época están los carnavales, para después terminarlo en otro lado. Esa es la idea, vamos a ver qué pasa…












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